
Regresa del hijo pródigo, Shohei Ohtani
Tokio, a 14 de marzo de 2025.- Cuando el vuelo de Dodgers de Los Angels aterrizó ayer en el aeropuerto Haneda de Tokio, la ciudad ya estaba en estado de ebullición. No era una visita cualquiera.
Era el regreso del hijo pródigo, Shohei Ohtani, acompañado por un escuadrón de estrellas que traen consigo el brillo de un título de Serie Mundial y la promesa de una temporada inolvidable.
La llegada de Ohtani provocó que poco más de 500 personas se congregaran en la sala de espera de la terminal internacional para ver al más grande beisbolista que tiene la industria en la actualidad. Sin embargo, los fans no pudieron ver de cerca al pelotero de dos vías debido a que tanto él como el resto de Dodgers, fueron retirados en autobús desde la pista donde desembarcaron.
Pero Ohtani no está solo. Junto a él, Yoshinobu Yamamoto y el novato sensación Roki Sasaki aterrizaron listos para asumir un papel estelar en la Serie de Tokio. Ambos serán los encargados de abrir los dos duelos de temporada regular contra Cubs, otro equipo con fuerte presencia japonesa gracias a Shota Imanaga y Seiya Suzuki.
Antes de enfrentarse en el Opening Day, Dodgers y Cubs calentarán motores con juegos de exhibición el fin de semana contra Yomiuri Giants y Hanshin Tigers, dos pesos pesados de la Nippon Professional Baseball. En un país donde el béisbol es religión, estos duelos tienen el sabor de una colisión de mundos: la tradición de la NPB frente al poderío de las Grandes Ligas.
Información El Excelsior